Los ángeles me dijeron que la ahogara y quemara en el jardín. El asesinato de una niña a manos de su madre


Una audiencia en un tribunal de Newport, en Gales, reveló que Carly Ann Harris, de 38 años de edad, declaró que unos ángeles le dijeron que ahogara y quemara en el jardín de su casa a su hija de 4 años de edad.


Luego de ser detenida, la madre argumentó en la estación de policía que su hija merecía morir, los ángeles dijeron que debía quitarle la vida y que a partir de ese momento su pequeña ya se encontraba con Dios. También le dijo a las autoridades que había encontrado el cuerpo car-bo-niza-do debajo de una sábana en una mesa del jardín.


  La mujer agregó que había tenido visiones de ángeles que le pidieron que probara su fe. Amelia Brooke Harris pereció el pasado 8 de junio en la casa de sus padres en la ciudad de Trealaw, Gales.


La vecina de la presunta culpable, Megan Griffiths, le dijo a la corte que escuchó en ese momento la voz de la niña que decía "mami, mami, mami" antes de que escucharan sus gritos y la encontraran frente al jardín. Ella y su pareja fueron inmediatamente al jardín trasero y encontraron el su cuerpo de la niña cubierto con una sábana.



El vecino Darren Griffiths declaró que Carly decía que nunca mataría a su hija, aunque aseguraba que había nacido por Jesús y que ahora se encuentra con los ángeles.


Por otro lado, la corte refirió que Harris se describió a sí misma como un ángel caído que debía probar su fortaleza y que Amelia tenía que ser aho-ga-da y que-ma-da.


  Luego de abrirse el caso a la corona, el consejero de la reina Michael Jones, le dijo al jurado que la acusada asesinó a su hija de cuatro años al colocarla en una tina de baño y ahogarla de forma deliberada en su casa.


"La acusada sacó el cuerpo de Amelia y lo cubrió con una sábana, la bajó por las escaleras y colocó su cuerpo en una mesa café ubicada en el jardín trasero y luego le prendió fuego al cuerpo de su hija"



Jones añadió que Harris confesó haber consumido metanfetamina para estar más atenta y abrir su tercer ojo. Detalló que le dijo a la menor que iba a ver ángeles y que se verían después en el cielo.


El juez del caso explicó que el jurado aún tiene que determinar si ella es culpable de asesinato por locura o culpable de homicidio por causa de responsabilidad mínima. Este caso aún sigue abierto.