Un retraso en el aterrizaje del avión que transportaba a Mario Pigozzi desde Italia hacia la República Dominicana fue el momento preciso para, desde el aire, ubicar el terreno ideal de la construcción de un lago artificial para la práctica del esquí náutico en 2003.

16 años después, Catalina Water Ski, ubicado en la comunidad de Hato Viejo, en Boca Chica, se ha convertido en un espacio para el desarrollo de este deporte no tradicional en la República Dominicana, pero que ya le ha sumado importantes logros en certámenes internacionales, siendo el más reciente la medalla de oro lograda por su hijo Robert Pigozzi en los Juegos Panamericanos de Lima, Perú.

“La idea nuestra era tener un lago artificial lo más natural posible y sin contaminación”, relata Mario, presidente de la Federación Dominicana de Esquí Náutico. “Hoy en día este espacio es reconocido por muchas personas que vienen desde diferentes lugares a practicar el esquí en sus diferentes modalidades, así como el kayak y otras disciplinas relacionadas con este deporte”, agregó en su conversación de ayer con elCaribe.

El lago tiene una dimensión de 750 metros de largo y entre cuatro y siete pies de profundidad. Su construcción se tardó aproximadamente seis meses y está ubicado en unos terrenos de 250 tareas de tierra que adquirió a su llegada al país en 2003. El lago se alimenta de las aguas que emanan del río Brujuela, cuya desembocadura subterránea concluye en la playa de Boca Chica.
“Fue mucha la inversión que conllevó levantar este proyecto.
Gracias a Dios que pude ahorrarme unos pesitos por mi profesión de arquitecto. Fui yo quien diseñé esto que al día de hoy disfruto junto a mi familia. De hecho, muchos niños se están desarrollando en estas instalaciones”, dijo.

Sostiene que el centro es visitado a diario por atletas de alto rendimiento o personas que desean aprender de este deporte. Asimismo, es un espacio para que selecciones de diferentes países de Europa (entre estos Alemania, España, Italia y Francia) lo utilicen como base de entrenamiento. “Somos un lugar de entrenamiento de muchas selecciones del extranjero que se establecen aquí por dos o tres semanas”, señaló.

Expresó que mensualmente el agua es sometida a pruebas con la finalidad de detectar algún tipo de bacteria que puedan causar daños a la salud de los atletas que frecuentan el lugar. “Las personas cuando llegan, el primer impacto que les llama la atención es el color del agua. Ahí no hay problemas porque es sometida a análisis mensualmente para determinar que no tenga coli bacteria u otro tipo de contaminación. Gracias a Dios que se mantiene perfecta debido a la gran cantidad de peces que allí también habitan”, puntualizó Mario.

Competencias

Desde su creación, el lago Catalina Water Ski ha servido de escenario para la celebración de competencias, tanto locales como internacionales. Por dos ocasiones, este centro ha sido seleccionado para el montaje del Latinoamericano de Esquí Náutico, con la presencia de unos 120 atletas de ocho países.

En la primera justa, celebrada en 2008, Robert Pigozzi logró su primera medalla (plata) en certámenes de este tipo. En 2016, el consagrado atleta dominico-italiano se llevó dos preseas, entre estas una de oro en la modalidad slalom. “Tanto Robert, como otros atletas son producto de ese lago. Aquí es que se inició todo.
Desde pequeños han estado practicando el esquí. Pero también mis otros tres hijos, entre ellos Franchesca, quienes están escalando en este deporte. Asimismo, hay otros competidores que vienen aquí a disfrutar del paisaje natural, de aire limpio y fresco”, reseña Niurkys de Pigozzi, quien también tiene a su cargo la conservación de este lago.

Fuente el Caribe